fbpx

Guillermina, Zona Rural de Nuevo Alberdi

Hoy por hoy, la mayoría de Nuevo Alberdi no está trabajando. Hay mucha gente que vive del cirujeo, de changas, y también hay muchas familias que trabajan en ladrilleras, que cortan ladrillos. Ahora no están pudiendo hacer nada porque no tienen los permisos y se manejan con lo que pueden. Nosotros tratamos de ayudarlos para que puedan comer algo, porque no tenemos otra ayuda. Ya se siente la crisis, se ve la necesidad.

Además de comida también necesitamos agua. Eso es lo que más necesidad hay. Sólo tenemos agua cuando viene la cuba, sino no tenemos. Los camiones pasan día por medio, con suerte, y a veces los ves que pasan y te dicen “hoy no te toca, le toca otra zona”. Llenamos unos tanques y unos bidones, unos 400 litros de agua más o menos. Nada más. Esta agua es para todo: para tomar, para cocinar. Después de esto te quedas sin nada.

Formamos parte del merendero de la zona rural del barrio Nuevo Alberdi. Estamos dando la copa de leche a unas 30 familias, pero recibimos a todas las personas que se acerquen para tratar de ayudarlos. Hay veces donde vienen todos juntos pero otras no. Muchas de estas familias son numerosas, tienen como cinco o seis hijos.

Para cuidarnos, organizamos las filas con las distancias de un metro y entregamos la leche y el pan. Usamos barbijos y guantes para estar protegidos y les entregamos a todos los niños agua con jabón, que preparan otros compañeros, y les enseñamos cómo se tienen que lavar las manos. Con las personas en situación de riesgo, o personas mayores, siempre estamos enseñándoles cómo se tienen que cuidar, y nosotros sólo salimos para la copa de leche después siempre estamos adentro. En ese sentido, el barrio está tranquilo.

Desde antes de la cuarentena, teníamos una idea: siempre hablamos que sería bueno hacer una comida, al menos una vez por semana pero se nos hacía muy costoso conseguir los alimentos. Nos organizamos entre nosotros tres y hay veces que no podemos comprar lo que falta. Pero queremos sumar más días de copa de leche, los sábados y los martes, y si nos traen la comida y algunas cosas que nos faltan, queremos hacer un comedor. Eso es lo que nosotros pensamos que sería mejor y ojalá se de.

Porque vos ves la necesidad que tienen los niños y también su familia. En el barrio se habla. Por ahí vienen alguna mamá y te cuenta. Nosotros sabemos porque nos conocemos entre todos. Si ves los días que vienen los chicos y ven algo que hay, por ejemplo, un pan dulce, unas galletitas, te das cuenta ahí la necesidad que hay. Nosotros les decimos a las 5, y 4.30 los chicos ya están golpeando la puerta. En todos los barrios se necesitan muchas cosas. Hay vecinos que salen y vuelven sin nada porque no tienen de donde sacar para la manutención de sus hijos, de todos ellos. Ahí está medio complicado porque hay chicos y grandes que están necesitando muchas cosas. El futuro ojalá que venga bien.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *