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Día a día hacen un trabajo invisible pero vital: frente a la crisis, construyen comunidad. No reciben aplausos desde ningún balcón, pero son esenciales para hacer efectivo el derecho a la alimentación de muchísima gente. Conocé sus historias

ZONA OESTE DE ROSARIO

Mario es militante de Ciudad Futura. En los barrios del oeste de Rosario, asegura: "es complicado llevar adelante las medidas sanitarias, porque es la zona más pobre de la ciudad: todavía hay barrios que no tienen agua".

Empalme Graneros

Nadia, junto a Susana, llevan adelante un merendero en el barrio rosarino Empalme Graneros, que asiste a 220 personas. "El merendero no es la salida de fondo, pero en la urgencia hay que colaborar con los que necesitan", dicen.

San Martin Sur

Carlos vive en San Martín Sur. Dice que "arrancaon con lo que tenían, poniendo un poco cada uno. Así se sustenta el merendero, con lo que pone cada familia. Lo poquito que cada vecino puede poner, lo repartimos en el barrio"

Barrio Moreno

“¿Te cuidás del otro? ¿O te cuidas con otros y otras? Esa es la pregunta que nos hacemos desde siempre”, dice Roxi: militante de Ciudad Futura (en el proyecto Territorios Saludables) y vecina de Barrio Moreno.

Puente Gallego

Susana vive en Puente Gallego. “Esto no es un barrio, es una vecindad. Si necesitas algo, alguien te lo alcanza. Es más tirando a familia la forma en que nos relacionamos, porque sufrimos lo mismo y necesitamos lo mismo” cuenta.

Arroyito Oeste

Alejandra empezó hace tres meses, junto a otras mujeres de Arroyito Oeste la copa de leche "Barrio que lucha". “Ahora también empezamos con la comida. Somos 10 chicas las que preparamos los alimentos y la repartimos a 250 chicos”.